Los intensivos trabajan sobre los pilares fundamentales del territorio clownesco.
Abordamos el entrenamiento desarrollando distintos ejes: cuerpo, registro, impulsos, mirada, pausas, variaciones, estados, escucha, conexión con otrxs y el vínculo con el público.
Algunos de los puntos que atraviesan el trabajo:
El cuerpo clownesco.
Los gatillos corporales que disparan el placer del juego.
El trabajo sobre el vacío.
Los impulsos internos y externos.
La vulnerabilidad escénica.
La disponibilidad y la escucha.
El péndulo: cómo tomamos lo que el público nos devuelve sobre lo que hacemos.
El entrenamiento de urgencia y calma.
El recorrido por distintos estados y colores expresivos.
Recuperar el placer de jugar.
Las clases son dinámicas, corporales, profundas y divertidas. Hay momentos de calentamiento, entrenamiento grupal, juego e improvisación escénica.
Es una experiencia intensa y muy rica tanto para artistas escénicos como para quienes se acercan al clown desde un lugar amateur o de búsqueda personal. Con más de 30 años de clases ya brindadas que nos permitieron elaborar una metodología propia.